Gracias 2024

2024

Me incomodaste.

Me transformaste.

Me diste muchos regalos.


Me hiciste crecer.


Fueron tiempos desafiantes de mucha rendición, rendirme a aceptar la vida como es. Rendirme a mis dones. A ponerme al servicio donde me toque estar. 

Entender que si sucede conviene. 

Y que no tiene sentido resistir, ni forzar.


Internalice, puse en práctica. 

Aprendí a renunciar.

A fluir. 

A recibir.

A valorarme. 

A sentir. 

A escuchar, a callar, a esperar, a hablar. 

A acompañarme, a esperarme.

A ordenarme, centrarme, gestionar mis emociones. 

A desafiarme. 

A soltar el control y confiar. 

A estar en paz con no estar en paz. 

A no hacer nada. Y así y todo sentirme bien.

Merecedora de amor por el simple hecho de ser.

Vino mamá, vino la abuela, el origen, que regalo. 


Gracias a todas los seres que se quedaron mientras mi vida se derrumbaba como la torre del tarot y mi estado de ánimo era el peor. Por momento no tenía más ganas de seguir estando en la tierra y ahí se quedaron sosteniendome, cuidandome, dandome amor. Acompañándome en la evolución. 

Gracias a los que ya no son parte de mi vida, que se fueron o me fui, gracias por todo lo que me enseñaron, ya no resonaban conmigo y se hizo lugar para lo nuevo. Gracias a los que llegaron y a los que volvieron. 


Gracias por cada lección. Me dolio el 2024, fue intenso. Tuve mucha presión, cual proceso de algo que se hace más valioso. 


Solté viejas versiones mías.

Más práctica, menos teoría.

Solté personas que quería.

Solté lágrimas, solté risas.

Solte dinero. 

Abrace el gozo.

Abrace mi ritmo y mi verdad, mi intuición. 

Abrace a mi niña.

Abrace a mi adulta.

A mi ego y también a mi alma. 

Abrace mi cuerpo, mis años, mi vida.

Abrace todas mis partes.  

Mi ser.

Y la común unión conmigo y el todo. 


Reconocí mi sabiduría, mis dones, talentos, mi rareza que me hace única y les di lugar. Me di cuenta que al ser interno que está dentro de mio realmente no le pasa nada con lo que pasa afuera. 

Deje que mi corazón se rompa, y al final ya no fui a pegarlo y cerrarlo otra vez por miedo, lo deje abierto para que entre y salgo amor y lo que tenga que ser. 

Me siento sostenida, agradecida, con confianza, abundante por el simple hecho de ser naturaleza y parte de esta tierra. 

Gracias familia, amigos, gracias mi rey mago Simba. Gracias a mi. Gracias a la vida. Gracias universo y benditos procesos. 


No tengo deseos, ni anhelos, ni sueños. Estoy en presente, en el regalo de la vida.

Recordando estar en el ahora, una y otra vez. Al servicio. Conectada con mi alma. Equilibrando entre el cielo y la tierra, entre lo espiritual y lo mundano. Entre la energía femenina y masculina. Entre mi alma, mi niña, mi adulta y todas mis partes recordando estar en coherencia y presencia. 


Gracias presentes pasados del 2024

No me dejaron aburrir y ni escapar del ahora. Viví buenas crisis de transformacion del ego. 

Nose que trae esta próxima vuelta... Surfearemos y atravesaremos las olas, de pensamientos y emociones. 


No hay a donde ir, no hay a donde llegar, no hay porque ir a un ritmo diferente que el propio, mientras estemos en el ahora estamos en el regalo. 

Solo se que todo es perfecto tal y como es, pase lo que pase.


Seguire acompañandome a mi misma y a quienes me necesiten cerca o lejos, haciendo la misión de ser con amor, equilibrio, y lo que sea que tenga que ser. 


Todos somos energía. Somos uno con el todo. 

Confianza, amor y gratitud infinita. 

Coherencia y liderarnos desde el amor. 

El 2024 nos preparo para la incertidumbre cotidiana. 

La realidad es cambio constante. 

Nada te pertenece. 

Que tu brujula de bienestar sea estar en paz. 


Nos amo. 

Mariela Rindone M33



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