Incomodar para iluminar

Hace tiempo tengo una frase en mi mente que persiste constantemente: incomodar ilumina. Aquello que brilla, ilumina. El brillo genera admiración, deseo, inspiración.
Sin embargo, el brillo muchas veces también incomoda. ¿Podríamos decir entonces que lo incomodo también ilumina?

Transitar lo incómodo te ayuda a ver la verdad, incluso cuando no deseas hacerlo.
Es parte de evolucionar, salir del loop, ampliar la zona de confort, te lleva a poner luz sobre lo que tenés que ver, que aveces por comodidad o porque puede doler, no queremos mirar, hacer el cambio, ni hacernos responsables, y muchas veces por el motivo que sea lo dejamos para despues o preferimos hacer la vista a un costado tal vez por mucho tiempo...

Dejar de resistir, ser valientes y aceptar, soltar el control, rendirnos a la vida, confiar, transitar la emoción que venga y el proceso necesario... en fin... ir por la incomodidad, y asi iluminar eso que hay que vivir para transformarnos, aprender y pasar de nivel.
Y si, duele, a veces duele mucho, y otras  no tanto. Hasta que aceptas, confias y eso te transforma un montón. A travesar ese miedo natural a que duela, te ilumina y te potencia. 

Pero claro, como no queremos que duela, y no queremos bucear en las profundidades de nuestro ser, porque puede aparece el monstruo, seguimos sosteniendo una realidad que no nos gusta,nos quejamos, nos ponemos caretas para adaptarnos y seguir anestesiados.
Tomar las riendas de nuestra vida depende de nosotros mismos, de pasar momentos y charlas incomodas que te ayudan a darte cuenta de la verdad que por miedo, falta de confianza o pereza seguis tapando.

Si, puede doler, pero no pasa nada, eso es por el apego que tenemos a todo, cuando aceptas de corazón sentis alivio. Cuando no queremos aceptar, es por causa de nuestro ego caprichoso que no quiere perder, luego nos hace enojar con nosotros mismos, porque queremos todo, controlarlo todo, tener todo, no queremos dejar de sostener y resistirnos  porque no sabemos que se viene algo mejor al atravesar esa incomodidad que non mantiene dormidos.

Nos animo a confiar en que todo es para mejor, y a dar estos saltos cuanticos de incomodidad, que nos transforman, amplian y expanden nuestra zona de confort. Luego del salto ya sabes ir y venir por todas las zonas que habilitaste en el juego de la vida. Y asi vas ir pasando niveles y aprendiendo a transitar la incomodidad con amor y valentia para iluminar tu vida y la de otros para el bien mayor.
Contame ¿Cúando hiciste algo incomodo que ilumino tu vida?
¿Qué cosas te generan incomodidad pero te sirven para crecer?

Comentarios

Entradas populares de este blog

Carta al mundo que me pide que desconfíe

MANIFIESTO – “Soy, luego inspiro”

Gracias 2024